Después de unos meses con KDE en openSUSE 12.1 he vuelto a Gnome Shell, y no es que no estuviera contento con KDE, al contrario como todos sabéis su entorno de escritorio plasma es extraordinariamente bello, perfectamente configurable y con algunas aplicaciones para mi gusto superiores a las de Gnome: Dolphin (te voy a echar de menos) vs Nautilus, Okular que le da mil vueltas a Evince o Gwenview que también me parece mejor gestor de fotos que Eye of Gnome, por citar algunas…Pero ya sabéis como somos los gnomeros, al final nos va lo simple, minimalista y a veces cuando hay que hacer algo complicado, bueno para eso está la terminal ¿no?.

En mi caso además se da la circunstancia de que la transición a Gnome Shell fue desde un primer momento positiva, estiré la rama 2 al máximo con OpenSUSE 11.4 y agarre Gnome Shell 3.2 en un estado ya maduro, con apenas bugs , y su aire de innovación, su belleza en openSUSE 12.1, me encanto desde un principio… Y os preguntaréis entonces, ¿porque diablos te cambiaste a KDE? Aparte de la curiosidad y versionitis típica de todo linuxero, noté que al cabo de cierto tiempo de uso Gnome Shell se trababa, era un poco molesto tener que andar abriendo y cerrando sesión cada 3 o 4 horas (si! vago que es uno…) y como en su momento no quise investigar más, suponiendo que sería algún bug, me cambié de entorno de escritorio. Con KDE ocurría todo lo contrario, cuanto más minutos llevaba funcionando más fluido iba el sistema, pero siempre tuve la sensación de que navegando por internet me iba más lento que Gnome (y no por falta de RAM… en mi equipo habitual tengo 6 GB).

Avanzando en el tema, ayer me dió por solucionar mis problemas con Gnome, fui probando varias cosas, cambiando themes… y al final todo el problema se reducía a una extensión que había instalado (system-monitor) que me interfería con el area de notificación y causaba ese bug…

Prueba-error, abrir-cerrar sesión de gnome-shell , la verdad todo bastante cansino, y como siempre cuando ya había solucionado el problema :-) , descubrí en la página de OpenSUSE una manera mucho más sencilla de reiniciar gnome shell sin necesidad de cerrar sesión, con la ventaja además de que nos mantiene abiertas las aplicaciones que hayamos lanzado. Tan solo tenemos que lanzar el ejecutor de ordenes (prompt) con la combinación de teclas ALT + F2 y escribir “r” (sin comillas)  o la palabra “restart”.

Como véis la entrada ha sido un poco una excusa para contaros mis últimas vivencias kde/Gnome, pero espero que este sencillo tip también pueda ser de utilidad, para aquellos que todavía no lo conozcan. Buen finde amigos!