Hungría se mueve hacia el software libre

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El gobierno de Hungría parece decidido a disminuir su dependencia de soluciones privativas de software y está cocinando un ambicioso plan de transición, para promover el software libre en la administración del país.

Mediante un decreto recientemente aprobado, se establecen las medidas necesarias para la “diseminación en el sector público del software open source y basado en estándares abiertos”.

Para ello se planea una reducción progresiva del número de licencias de software privativo respecto a las de 2016, empezando en 2017 con un reducción del 20% y previendo que a finales de 2020 habrá un 60 % menos de software privativo, comparado con el que exista a 31 de diciembre de este año.

El plan será coordinado por los responsables de cada ministerio, que será los encargado de supervisar su implementación en las diferentes oficinas públicas (todos los ministerios exceptuando el de Defensa).

En el caso de que algún servicio no se pueda migrar hacia soluciones de software libre, deberá ser debidamente razonado e informado, antes del 30 de abril de 2017.

Simultáneamente el ministerio de interior en combinación con el Consejo Nacional de Telecomunicaciones e Información Tecnológica (NHIT) y otro organismo conocido como NISZ, prepararan la metodología adecuada para esta transición hacia diversos componentes libres, que al menos incluirán al sistema operativo, la suite ofimática, un cliente de correo electrónico y el navegador web.

También se va a planificar el uso de formatos abiertos en documentos y a la hora de comunicarse con la administración, procurando reducir al máximo cualquier problema de compatibilidad.

Al mismo tiempo se desarrollará un programa de formación de los funcionarios públicos en estas nuevas tecnologías y se trabajará para su implantación en el ámbito educativo, facilitando el acceso a estos recursos por parte de los estudiantes

Se trata en definitiva de ahorrar costes, operando con niveles de seguridad y calidad superiores y estandarizando todos los procesos.

También se considera una buena oportunidad para que las pequeñas y medianas empresas locales hagan negocio, accediendo a contratos públicos de desarrollo y mantenimiento de software.

La Oficina del Primer Ministro y la National University of Public Service, serán las encargadas de monitorizar los cambios que se vayan efectuando.

Esperemos que las intenciones lleguen a buen puerto, habrá que ir preparando un gulash para celebrarlo.

Vía | joinup

8 thoughts on “Hungría se mueve hacia el software libre”

  1. carlosky77 says:

    Hungría debe entender que el traspaso del software privativo al libre requiere tiempo (mínimo 10 años creo yo, posiblemente más). El problema mayor será la dependencia de Office y en especial la herramienta de Excel y LibreOffice necesita urgente cambiar de cara porque su gráfica se parece al office 97 o sino será el fracaso y los funcionarios querrán volver a Windows para usar Office. LibreOffice es nuestro talón de Aquiles.

  2. Liher says:

    Una muy buena noticia, ya podian tomar nota otros paises y gobiernos, un saludo amigo

    1. tannhausser says:

      Gracias colega!

  3. davidochobits says:

    Ostras, he visto la foto del gulash y me ha entrado hambre 😀

    1. tannhausser says:

      Lo probé hace años en Budapest en pleno mes de julio y estaba rico. Tengo recuerdos un poco encontrados con esa ciudad, me gusto mucho sus edificios, todo el entorno del Danubio, el parlamento, el castillo de Buda, la cerveza super barata (desde primeras horas de la mañana, para combatir el calor), lo bien acondicionadas que estaban las terrazas, etc….pero también recuerdo el multazo que me pusieron en el metro, por no llevar el ticket adecuado (iban a pillar XD).

      1. davidochobits says:

        Pues vaya faena. De centro europa sólo he estado por Frankfurt, me molo bastante. El piso estaba en el barrio más “chungo” , creo que se llamaba Galus, de la ciudad, y tio, no he visto nunca un barrio más tranquilo en mi vida, en fin, cosas de los alemanes… Me puse hasta arriba de cerveza de trigo y sí, también tengo una anécdota en el tren. se me puso un tio a hablar durante una media hora, y yo ni papa de aleman, en modo monólogo todo el rato y yo asintiendo con la cabeza, jaja, xD

        1. tannhausser says:

          A ver si te estaba diciendo que Windows es mejor que Linux y que ya era hora de volver a implantarlo en Munich y tu dándole la razón. En todo caso bien jugado.

          En Frankfurt no estuve, pero si tengo una anécdota curiosa (bueno ahora me lo parece) en el aeropuerto de Frankfurt hann (de Frankfurt tiene poco, creo que está a más de 100 km), en una escala a la vuelta de Berlin (Berlin-Frankfurt-Santiago).

          Volvía de visitar unos amigos y me tocaba parada obligatoria en F. Hann (vuelo al día siguiente a primera hora de la mañana, hotel reservado para pasar la noche). El caso es que estaba medio sopa y al bajar del avión, me dejé en la cabina un “bolseto” que me habían regalado y que llevaba como equipaje de mano, además de la habitual maleta.

          Salí todo pancho de la zona de embarque, e iba andando para salir de la terminal, mientras pensaba en lo que le iba a decir al tipo del hotel para que me viniera a buscar al aeropuerto (era de noche, estaba nevado y era parte del servicio contratado, muy barato todo 50 € o así), cuando me di cuenta que faltaba el puto bolseto. Allí estaban los vuelos del día siguiente, el permiso de conducir (el antiguo de cartón y gigante) y creo que también el pasaporte.

          Eran las 10 de la noche, el vuelo era un ryanair (de esos que aterrizan y despegan en minutos), y aunque el aeropuerto es pequeño, no vi ningún servicio de atención al cliente abierto.

          Decisión rápida: como todo estaba muy parado (era tarde, no se veía seguridad por ningún lado) entré por la puerta de salida, aprovechando que se abría a cada salida de pasajero (y las puertas sucesivas) y fue llegando contracorriente a la pista donde estaba el avión. Nada extraño puesto que era un antiguo aeródromo militar reconvertido y se desembarcaba en pista.

          Allí me pararon los pies rápido. Una señora de seguridad, negra y bastante corpulenta, me grito: “Wait here”. Y bueno le expliqué como buenamente pude en inglés (juraría que nunca lo hablé tan rápido) que me había dejado una bolsa arriba.

          Final Feliz: se comunicó con la tripulación por walkie y al rato apareció una azafata blandiendo el bolseto en lo alto de las escalerillas.

          Al día siguiente por la mañana muy temprano antes de salir mi vuelo no las tenía todas conmigo, pensando en que alguien podía haber revisado las grabaciones y esperarme la Polizei, para preguntarme que hacía saltándome controles a lo loco. Por suerte no 🙂

          1. davidochobits says:

            Ostras, menuda anécdota , además los alemanes no se andan con chiquitas, en medio de la nieve…..uau! En fin, por suerte todo te salió bien. Saludos!!

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