ALT Linux 8.1: la distro que surgió del frío

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Desde Rusia y supongo que con amor, nos llega lo último de ALT Linux. Un sistema veterano, del 2001 y con orígenes mandrakianos, que junto a ROSA, Calculate Linux y Astra Linux, posiblemente sean de lo mejor que nos ofrece el oso ruso, en cuanto a distribuciones GNU/Linux.

Ahora acaba de liberarse su edición 8.1 workstation con escritorio MATE 1.12. Señalar que además de esta versión de escritorio “normal”, también existen otros sabores: educacional (ALT Linux School), para servidores (ALT Linux Centaurus) y una denominada Symply Linux con escritorio Xfce, para su uso en ordenadores con recursos limitados.

Primero opté por ejecutarla en modo live –por cierto, incluye modo persistente que guarda la sesión–, pero no encontré manera de ponerla en inglés o español, así que me decidí a instalarla en virtual. Me sorprendió para bien el instalador: sencillo, rápido y eficaz.

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Una vez instalada, ya pude echar un vistazo con más calma a algunos elementos que me habían llamado la atención y que dado que estaban en ruso, tan solo podía intuir lo que hacían.

 

Por ejemplo el centro de control de la distro –que complementa al habitual de MATE– desde donde podemos ver los logs del sistema, gestionar el cifrado LUKS en caso de lo hayamos implementado, manejar usuarios y grupos a discreción, establecer reglas en el firewall, actualizar las claves SSL, configurar periféricos como impresoras, pantallas o teclado. También gestionar la red, establecer la fecha y hora o actualizar el sistema, entre otras funciones.

ALT Linux 8.1 nos trae como novedades un Linux kernel 4.4 LTS, la suite ofimática LibreOffice 5.2 (en los repos, por defecto no viene instalado) , el navegador Firefox ESR 45, cliente de correoThunderbird ESR 45, también Chromiun 54.

En las tripas del sistema también nos encontramos a: Perl 5.22, Python 2.7.11 y 3.5.1, PHP 5.6.27, glibc 2.23, Mesa 12.0.3 y xorg-server 1.18. En cuanto al sistema de inicio no hay sorpresas, es Systemd 230.

El gestor de software es Synaptic, pero a mayores incluye una pequeña herramienta para instalar o actualizar los RPM (y sí! antes de que me lo preguntéis, Synaptic es compatible con ese tipo de paquetes).

Otros programas actualizados en este lanzamiento y que podemos encontrar en los repositorios son: Wine 1.9.23, Gimp 2.8.1.6, Scribus 1.4.5, Virtualbox 5.1.6 y Qemu 2.6.2.

Además ALT Linux toma prestado el Image Writer de openSUSE, el cual nos permite crear USB Live, de forma sencilla.

En el apartado de mejoras destacan las relativas al soporte de dispositivos SSD, touchpad y bluetooth. Así como la disponibilidad de los repositorios y del software de terceros.

Tenéis más información de este lanzamiento en el anuncio oficial, donde también encontraréis los enlaces para descargar este Linux hecho en la Madre Rusia.

6 thoughts on “ALT Linux 8.1: la distro que surgió del frío”

  1. cuoco says:

    Hola, yo probé editar la linea del menú de boteo, presionando la “e”, donde dice “ru_Ru” lo reemplace por “es_ES” y la mayoría de las cosas están en español, el resto en ingles.
    Saludos.

    1. tannhausser says:

      Está bien saberlo, yo probé en el grub pero me seguía saliendo en ruso (algo hice mal, sin dudas) y después ya con el sistema en live, intente encontrar algo relativo al lenguaje pero nada (juraría que quitaron esa parte del centro de control de MATE), perdí más tiempo con esa chorrada que haciendo el post o instalando el sistema XD

      Un saludo!

  2. D'Artagnan says:

    Pues ya que surgió del frío podía haber sido algo que no conozcamos, pero un escritorio MATE ya está un poco visto y después en ruso. Me da pereza meterme a complicarme la vida.

    1. cuoconet says:

      No se que imagen descargaron ustedes pero yo probé la de 64 bit workstation que viene con KDE plasma

  3. carlosky77 says:

    He probado está distro y me resultó algo confuso. Primero tiene herramientas propias de mandriva en rpm de y usa apt como gestor de paquetes. En KDE no usaba el widget de redes propio de este escritorio y en su reemplazo usaba el de gnome 2. No había forma de desinstalarlo porque eliminaba todo el escritorio KDE (una dependencia forzoza). Ni tampoco se podía instalar el widget de redes de KDE porque no estaba en los repositorios. Se suma lo espartano en la parte gráfica y había que meter mucha mano. Esa fue mi experiencia con ALT hace unos 4 ó 5 años atrás.
    Después de probar opensuse y con un sabor más amargo que dulce (o quizás levemente dulce) voy a probar esta distro pero cuando salga una versión con Cinnamon.

    1. cuoconet says:

      Pues yo uso opensuse en la mayoría de las pc de mi casa; en las demás ubuntu mate y kubuntu; probé alt linux y me pareció bien retro! Es como si le faltara de todo jajaja

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